Alguna vez un gran escritor dijo "París está de fiesta". El 15 de mayo pasado lo estuvo Udine en la Biblioteca Civica Ioppi, gracias al trabajo del profesor ítaloargentino, especializado en migración Javier Grossutti, a la gente de la biblioteca, y al maestro de música y violoncellista Mariano Bulligan junto a otros músicos de relevancia. Yo no puedo explicar todavía mi emoción, sentí que mi corazón iba a explotar, me invadió una sensación de divina gracia, un peso en el alma porque me faltaron palabras para decir gracias, para decirles que LOS AMO, una forma de amor que solo comprenden los sensibles como la gente que allí conocí. El trabajo del profesor Grossutti, unido a una intensa investigación que las autoridades de la biblioteca realizaron, pusieron al descubierto documentos importantísimos de mi tío abuelo Giuseppe Bragato, que fue músico, empedernido socialista de comienzos del siglo XX, delegado artístico de Venecia en Udine, activo participante en las oficinas de inmigración y migración, un hombre sensible que ayudaba a las mujeres que se acercaban a esas oficinas a encontrar desde casa y trabajo hasta orientarlas en su partida de Italia. Sì, Udine estuvo de fiesta. Nadie podrá imaginarse nunca cómo los quiero, la emoción que siento, mis lágrimas a escondidas tratando de mostrarme fuerte y siempre sonriente para que nadie supiese que el corazón se me partía por gratitud y amor. No lo supieron. Tal vez me extrañen. Yo los amo y los abrazo para siempre. He aquí algunas fotografías, en principio con el periodista de Onde Furlane Mauro Misanna, con el erudito director del diario Il Gazzetino It, maestro Marco María Tosolini, a través del generoso aporte del maestro Bulligan. Y el inolvidable maestro Franco Calabretto ex director del conservatorio de música Tomadini de Udine, el primero a fines de la primera década del Siglo XXI en reconocer a José Bragato dándole su nombre al aula 116 de dicha casa de estudio. En la primera foto con los profesores Grossutti y Tamburlini. Luego en radio Onde Furlane, que invito a escucharla vía internet, con su director y periodista Mauro Massini, y luego con el maestro Mariano Bulligan y la pianista Maria C. Simonian. Es en principio un agradecimiento por este UDINE ESTÀ DE FIESTA, descubriendo a la familia de músicos Bragato, mi abuelo en flauta, mi tío Bruno en Flauta, mi tío Enrique en Fagot y mi papá, el violoncellista y compositor José Bragato. Tengo lágrimas, muchas, de emoción. Y los llevo en mi corazón, del que he dejado un pedacito allí para que tampoco me olviden.
BIBLIOTECA CIVICA IOPPI, 15 DE MAYO DEL 2026
Toda biblioteca tiene un inicio en la generosidad de los privados. La Biblioteca Civica Ioppi, lugar cultural central de la ciudad de Udine, no fue la excepción. Primero fue la colección del Conde Ottavio Tartagna que donó con la ilusión de que se convirtiera en biblioteca pública. Pero no ocurrió. Luego fue la colección del caballero noble Andrea Francesco Giorgio Altesty en 1847. Recién en 1851 se nombró a un primer bibliotecario, y hacia 1866 tuvo su primer lugar, compartido con cuadros y elementos que luego fueron al famoso Castel d Udine, en ese momento, oficinas del gobierno y cárceles, en el llamado Palazzo Bartolini donde todavía se encuentra, habiendo adquirido en los últimos seis años una parte muy nueva en la esquina (Piazza Marconi, 8) o
sea a pocos pasos de la vieja y querida entrada principal, hoy llamado “Atrio”. A estas alturas, debo decir que mi bisabuelo Luigi Bragato, artesano, ebanista y flautista o sea mùsico, fue una de las personas contratadas para empezar a armar los anaqueles. Posteriormente se sumó su hijo mayor, Giuseppe Bragato, socialista activo, delegado de Arte de la República de Venezia entonces, así como mùsico que podía tocar con facilidad la guitarra, el piano y la flauta. Al mismo tiempo, fue poeta, publicando en la Revista de Udine y también compositor.En esta oportunidad
fue la doctora y bibliotecaria Cristina Marsili qui
en me hizo llegar la
invitación para participar de L'iniziativa, dal titolo "Un nome che
attraversa l’oceano, da Udine a Buenos Aires. Giuseppe Bragato e José Bragato
nella storia della famiglia Bragato", vuole essere un tributo alla
straordinaria eredità umana e artistica del Suo prozio Giuseppe e di Suo padre,
il Maestro José Bragato. Detrás
de este movimiento estuvo el querido profesor con especialización en migración,
especialmente, ìtalo argentino Javier Grossutti, recayendo la parte musical en
alguien que siempre se interesó por mi padre, buscando datos en internet, el
violoncellista maestro Mariano Bulligan. de vasta trayectoria internacional
como docente y solista.
Por ello quiero agradecer con el alma a la señora
Marsili
, a la profesora ex bibliotecaria Francesca Tamburlini, obviamente al
profesor Javier Grossutti, “alma pater” de este movimiento que demando meses de
búsqueda en la biblioteca y al maestro Mariano Bulligan que interpretó dos
temas de mi padre, invirtiendo tiempo y esfuerzo que restó a sus múltiples
actividades. A veces la palabra “gracias” queda tan pero tan corta. Pero no
existe otra, más que decirles que ha sido un hecho conmovedor, que cuando nadie
me veía me arrancaba lágrimas, que sentí que no estaba en el mundo cotidiano
sino entre hermosas nubes de reconocimiento a toda la familia Bragato, aquélla
que abandonó Udine en 1927 perdiéndolo todo y empezando dos veces de cero en la
Argentina. La segunda pérdida fue por la brutal inundación de 1930, viviendo
ellos en Saavedra, que arrasó con todo lo que tenían.Jamás esperé vivir esta
situación, estos reencuentros con personas muy queridas vía zoom o emails. Por
supuesto, así como Tony Bennett le canta a San Fracisco, yo le canto a Udine:
Dejé mi corazón en Udine, una ciudad que siempre me llamó para que estuviera
allí, a la que mi padre amo intensamente y donde quiso morir pero su avanzada
edad lo impidió. Allí descansan mis antepasados, pude rendirles homenaje en
nombre de la familia que abandonó todo por temor a sufrir una Segunda Guerra o
bien padecer el fascismo de Mussolini. La ciudad de los teatros, de la música,
del conservatorio, allí dejé mi corazón, mi nostalgia, muchas lágrimas de
emoción y un inmenso amor y gratitud por todos. Asì como mi padre y su familia
volvieron a su lugar de origen, el que siempre extrañaron, apenas dicho en
familia, pero con el dolor en el corazón de la pérdida definitiva. I left my
heart in Udine…


